Resumen

A pesar de la diversidad de formas concretas del Estado y de su carácter descentrado, difuso e incluso fantasmal, como lo han mostrado distintos estudios recientes de antropología y etnografía, la idea de un poder central omnipotente sigue animando la fantasía política, la discusión y la movilización social. A partir de una mirada de varias situaciones contemporáneas de disputa política, en las que el Estado reaparece como réplica, fractal o fetiche, se plantea un problema: hasta dónde nuestro entendimiento de la política sigue atado a la idea de Estado, como lo ha planteado Monique, Nuijten (2003), entre otros analistas. En este ensayo se invita así a reflexionar sobre los márgenes de la política contemporánea.