Resumen

Este artículo presenta resultados de una medición de color de piel realizada en Argentina en 2017. Se combinaron indicadores atribuidos y autoperceptivos para dar cuenta de la cantidad de personas no asimilables al estereotipo por el cual históricamente se ha intentado describir a la población argentina como ‘blanca’ y descendiente de europeos. Se presentan resultados (n=5 729) que muestran que, lejos de tratarse de un país compuesto exclusivamente por personas de origen ‘europeo-blanco’, 40% de la población urbana no se clasifica en ese grupo. Estos resultados permiten realizar una aproximación a la cantidad de personas potencialmente objeto de prejuicios raciales, las cuales no se reconocen a sí mismas –ni fueron clasificadas– bajo la categoría fenotípica de ‘blanco’.