Resumen

Discusiones recientes sobre riesgos y cambios sociales indican que, por distintas razones, la vida social contemporánea está siendo fuertemente afectada por una sensación de incertidumbre generalizada, omnipresente, que no se encontraría relacionada con temores específicos de grupos sociales particulares, sino con una orientación hacia la mayor individualización de las sociedades actuales. Estos debates también sostienen que dichas percepciones se encuentran cada vez menos permeadas por desigualdades clásicas, como las que imprimen la clase social o el género. Este artículo somete dichos postulados generales de la sociología del riesgo a la constatación empírica a partir de un estudio de caso en la ciudad de Monterrey, México. Mediante un análisis cuantitativo de datos, los hallazgos indican que, lejos de constituir un cambio social homogéneo, tanto las percepciones de incertidumbre como las propias orientaciones hacia la individualización se encuentran fuertemente atravesadas por la desigualdad social.