Resumen

Desde hace más de medio siglo Mérida ha recibido flujos migratorios indígenas de pueblos y comunidades adyacentes a su periferia urbana y de otros estados del país, flujos que en la última década dieron lugar a un área plurilingüe con hablantes de maya, chol, zapoteco, mixe y tzotzil, aunque el idioma predominante es el español. A través de la producción de fuentes primarias de información generadas a partir de técnicas cualitativas y el procesamiento de datos censales, el artículo analiza las condiciones de vida de los grupos indígenas que residen en una ciudad que perpetúa las condiciones históricas de segregación y exclusión y muestra algunas de las formas en que se expresa la discriminación étnica y racial en distintos espacios sociales así como la percepción que indígenas y no indígenas de distintos sectores sociales tienen de ella.