Resumen

En México, la respuesta a la epidemia del VIH en mujeres está sostenida por el paradigma de la vulnerabilidad que domina la gobernanza neoliberal, de modo que una organización gubernamental del sufrimiento distribuye recursos entre “poblaciones clave”. En el presente artículo se discute la manera en que esta estrategia, orientada por la regulación moral de la sexualidad, funciona simultáneamente como razón de ser y camisa de fuerza de las organizaciones feministas y de mujeres que viven con VIH, dificultando alianzas entre ellas. Se lleva a cabo esta tarea a través del análisis de material etnográfico de una investigación-intervención con y para mujeres afectadas por el VIH. Sus biografías muestran múltiples formas de resistencia que sugieren la necesidad de cuestionar su representación como sujetos impotentes, y de problematizar, como tarea del feminismo, la dicotomía vulnerabilidad-resistencia.