Resumen

La noción de performatividad fue introducida en el debate feminista por Judith Butler, quien postula que el género es una producción simbólica realizada mediante actos de significación. En este artículo nos proponemos analizar el sexismo en la vida cotidiana de la Universidad Nacional Autónoma de México como un fenómeno que tiene lugar en procesos de comunicación que se llevan a cabo en interacciones cara a cara como actos de habla y performances cuya puesta en escena ritualizada es el mecanismo de su propia realización y reproducción. Analizamos cuatro instancias de sexismo para discernir los resortes que están en juego cuando se verifican actos cuyo objetivo es “poner a una persona en su lugar”, reivindicar la supremacía varonil o cosificar a las mujeres como objetos sexuales.