Resumen

El objetivo de este artículo es reflexionar sobre la utilidad de las categorías “pentecostalismo”, “carismáticos” y “neopentecostalismo” para estudiar el cambio religioso en México. Para alcanzarlo, se analizan la trayectoria y el impacto de dos movimientos evangélicos en el campo religioso de Tijuana, específicamente durante su etapa de formación. Por lo tanto, cabe preguntarse hasta dónde es posible asumir que el neopentecostalismo constituye una oleada del pentecostalismo y que se le puede explicar con base en criterios doctrinales y litúrgicos tan amplios como la teología de la prosperidad y los dones espirituales. Dicho lo anterior se propone problematizar la categoría “neopentecostalismo” y limitar su utilización a las iglesias surgidas del movimiento carismático en las denominaciones pentecostales.