Resumen

Este artículo propone comprender la participación política y cívica de la ciudadanía en función de la teoría democrática de Robert A. Dahl. Se expone un marco conceptual que las distingue, y que permite contribuir a su explicación a través de la configuración que tienen los arreglos institucionales. Se parte de la idea de que existe una estructura de incentivos diferenciada para la participación, definida por diversos tipos de reglas formales e informales, que en periodos de democratización van modificándose. Los niveles de participación varían no sólo por variables asociadas a la cultura política, sino que el contexto institucional tiene un papel de gran importancia. Si bien la democracia es un ideal tácitamente irrealizable, las poliarquías se acercan a ella conforme se amplían los márgenes para el ejercicio efectivo de libertades civiles y políticas con las que se vincula la participación.